En Huaquechula, la devoción y la fe se funden con la tradición en una de las expresiones más representativas del turismo religioso en Puebla.
La celebración del Día de Muertos, declarada Patrimonio Cultural del Estado en 1997, refleja un profundo sincretismo entre el pensamiento prehispánico y las creencias católicas, y convierte a los Altares Monumentales en una experiencia espiritual de gran relevancia.
Las actividades se desarrollarán en la Explanada Central, el ex convento franciscano y la presidencia municipal, donde se ha preparado una ambientación especial que refleja la esencia del Día de Muertos.
Las actividades comienzan el 28 de octubre, que de acuerdo a la tradición, se reciben a las ánimas de quienes fallecieron en accidentes. El 31 de octubre, en “La Plaza Grande”, la comunidad realiza el tradicional trueque para reunir los elementos del altar y recibe a las almas de los niños a las 14:00 horas.
El 1 de noviembre, a la misma hora, llegan las ánimas de los adultos fallecidos de manera natural, mientras que el 2 de noviembre, desde el amanecer, las familias se dirigen al panteón para sahumar con copal, adornar las tumbas y despedir a sus seres queridos.

