Puebla es uno de los estados que cuenta con haciendas en la mayor parte de su territorio y por supuesto cuenta con las más bonitas. Es por eso que hoy te traemos algunas de las haciendas que hacen de Puebla un lugar idóneo para descansar y visitar.
Ex Hacienda de Chautla
Actualmente funciona como atractivo turístico con servicio de hospedaje. Los visitantes pueden pasar un día al aire libre en un escenario de película, en un espacio con amplios jardines de estilo inglés, senderos boscosos, una capilla, un museo y una cocina de talavera poblana.
Son 60 hectáreas que conjugan historia, arquitectura, leyendas y un entorno verde increíble para pasar el día en familia o con amigos.
Se ubica en la carretera federal México-Puebla, kilómetro 4-5, 74135 San Lucas el Grande, Puebla
Ex Hacienda San Agustín en Puebla
Situada en el municipio de Atlixco, data del año 1590, cuando fue denominado como “El granero de la Nueva España”, por su alta producción de granos y cereales.
En el año 2000 la hacienda abrió sus puertas para la realización de eventos sociales enmarcados por sus jardines y edificios.
La Hacienda de Cotzala
Esta hacienda data del siglo XVII, principalmente se dedicó a la siembra de granos y cereales.

En la actualidad alberga una cuadra de más de 70 caballos, así como más de 30 hectáreas de agricultura controlada en invernaderos para la explotación de jitomate.

Conserva el casco principal, patios, casa habitación, corrales, caballerizas, troje, gavilleros, capilla y 50 hectáreas de cultivo. Se ubica en la colonia Cabrera de Atlixco.

La Hacienda de San Antonio Virreyes
Se ubica en lo que fue el Camino Real México-Veracruz, en el Municipio de Oriental.
Cuatro siglos y medio de existencia han marcado la vida en la Hacienda de San Antonio Virreyes, y es ese tiempo con todo lo que ha sucedido y en lo que ha participado, lo que le da un valor y un cariño histórico muy especial.
Se ubica en la calle 14, Valentín Gómez Farías, Puebla, C.P. 75023.
La Hacienda San Félix Rijo
Se inició su construcción a finales del siglo XVII, tras haber conseguido la licencia por cédula real el 30 de mayo de 1684, para elaborar un trapiche para la molienda de caña. Su fundador fue don Juan Rijo Briceño.
En 1993 varios cascos de haciendas de la mixteca poblana fueron vendidos por la paraestatal Azúcar S.A. mediante subasta pública. Jorge Ibarra Alaman adquirió el casco de la Hacienda San Félix Rijo.
Posteriormente, la vendió a su actual dueño, quien dedicó varios años de trabajo a que recobrará su esplendor original.

