Uno de los dulces típicos más populares de Puebla, es el camote, pues se comercializa en casi en cada esquina de Puebla, pero alguna vez te has preguntado como se creo este deliciosos postre. Hoy te traemos la leyenda del camote.
Se cuenta que en 1676, una niña de 13 años llamada Angelina, fue llevada por sus padres con las religiosas de Santa Inés para ser enclaustrada como novicia. Al paso del tiempo, desempeño muy bien sus labores en la cocina, nombrando la como la responsable de la despensa.

Tras la visita del Señor Obispo Don Manuel Fernández de Santa Cruz y Sahagún, la madre superiora quería darle de postre un dulce delicioso y que fuera desconocido. Por ello, Angelina decidió hervir en agua camotes a fuego bajo y con ellos hizo una pasta consistente a la que agregó piña y azúcar, para posteriormente dejarlo enfriar e hizo unas porciones con la pasta en forma de bollo que después decoró con pinturas vegetales.

El Obispo probó los exquisitos dulces y le pidió a la madre superiora que le dieran una cajita con algunas piezas. Angelina recibió felicitaciones y la enviaron al Convento de Santa Rosa por un tiempo. Años más tarde, contrajo matrimonio y tuvo varios hijos, con quien trabajó en un expendio de dulces que ellos mismos elaboraban junto al Convento de Santa Clara. En cajitas de cartón colocaban los dulces que tenían como leyenda “Camotes de Santa Clara”.

